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Cómo afrontar la pesca en aguas profundas

9 June 2015

Elmundoecologico.es 

El pasado 2 de junio científicos de renombre internacional se reunieron con representantes de la Deep Sea Conservation Coalition (DSCC) en una jornada titulada “Pesca de Aguas Profundas: Impactos y Soluciones”. El objetivo de este encuentro era conocer y analizar los impactos de las artes de pesca en aguas profundas, buscar posibles soluciones para minimizarlos y conseguir una mejor conservación de estos ecosistemas.

El pasado 2 de junio científicos de renombre internacional se reunieron con representantes de la Deep Sea Conservation Coalition (DSCC) en una jornada titulada “Pesca de Aguas Profundas: Impactos y Soluciones”. El objetivo de este encuentro era conocer y analizar los impactos de las artes de pesca en aguas profundas, buscar posibles soluciones para minimizarlos y conseguir una mejor conservación de estos ecosistemas.

Según los expertos, la vida en las aguas profundas es única y muy vulnerable. Debido a que las especies viven en aguas extremadamente frías, a mucha presión, sin exposición a la luz solar y con poco alimento disponible, la mayoría de los organismos de aguas profundas son de lento crecimiento, muy longevas, maduran lentamente y tienen tasas de reproducción muy bajas. Por ejemplo, el reloj anaranjado puede vivir hasta 150 años de edad y no reproducirse hasta los 25 o 30 años.

La jornada se celebró en el marco de las negociaciones que se están llevando a cabo en el Consejo de Ministros de la Unión Europea para la reforma del reglamento europeo (Reglamento (EC) 2347/2002) para la pesca en aguas profundas en el Atlántico nororiental, actualmente en vigor. El evento pretende concienciar sobre la importancia de la conservación de los ecosistemas marinos vulnerables frente a los impactos pesqueros y su importancia para mantener las poblaciones de especies comerciales que utilizan estos ecosistemas para vivir y reproducirse. “La búsqueda de recursos pesqueros en aguas cada vez más profundas es una señal inequívoca del fracaso de las políticas de gestión pesquera en aguas más someras. El agravante en la explotación de las zonas profundas es que, si bien son mucho más extensas, también son mucho más vulnerables. La menor energía que llega a las grandes profundidades determina ecosistemas con menor capacidad de resiliencia. Así pues, hay que plantear la pesca profunda bajo el concepto de que la explotación comercial masiva de determinadas especies profundas desequilibra rápidamente las redes tróficas y acaban afectando a las propias especies objetivo que queremos pescar”, declara Francesc Sardà, del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona.

La pesca de arrastre en aguas profundas no sólo genera impactos sobre los ecosistemas marinos vulnerables, sino también modifica la estructura del paisaje submarino y tiene un impacto negativo sobre los sedimentos, y la biodiversidad de los organismos que habitan en ellos, incluyendo su capacidad de secuestrar carbono. “El calentamiento, la subida del nivel del mar, la acidificación y los cambios en la circulación oceánica se han enumerado como los mayores impactos humanos en los océanos. Estudios recientes abogan a favor de la inclusión en la lista la modificación del paisaje submarino por la pesca de arrastre, junto con las consecuencias ecológicas y biogeoquímicas que puedan derivarse de ella”, subraya Pere Puig del Instituto de ciencias del Mar de Barcelona.

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ver menos sobre “Españoles en la mar – 05/06/15″Exigir evaluaciones de impacto ambiental para todas las pesquerías de aguas profundas y cerrar a la pesca los ecosistemas de este tipo vulnerables son algunas de las propuestas de los científicos para mejorar la conservación de los fondos marinos. Así se ha puesto de manifiesto en un seminario celebrado en Barcelona.